martes, 5 de agosto de 2014

Tianguis

De pequeño solía ir con don Pedro a traer el desperdicio para los animales que tenían mis abuelos; no iba, claro está de muy buena manera, pues sufría por adelantado al imaginar el trayecto desde la salida de la casa hasta el puesto de don Pedro. El tormento comenzaba desde que oía la imponente voz de mi abuela diciendo: "ve con don Pedro a traer el desperdicio, llévate el diablo y llévate unos guacales". Al llegar al puesto y pasar el sufrimiento de no querer ir, finalmente, salía triunfante de aquella batalla, pues don Pedro al saber quien me enviaba le pedía a un ayudante que llevara el desperdicio. Sucedía pues que una vez llevado el menú para los animales y por la módica cantidad de tres pesos, de nuevo se oía la voz de mi abuela diciendo: limpia el gallinero, el chiquero, ve al molino a traer machigüi para los puercos; primero tenía mis discusiones con los güilos, pues los muy altaneros apenas y me dejaban entrar en su espacio galantero, luego en ese intervalo no escapaba a las órdenes de mi abuelo al enviarme a traer alfalfa, dándome santo y seña de la ubicación como si conociera la gente que mentaba. Todo esto ocurría a menudo los días domingos de tianguis en que al unísono los marchantes ofrecían sus mercancías; en ocasiones solía ir con mi ague y mientras tanto esperaba impaciente, pues se ponía a regatearle a las marchantas que venían de Ixmiquilpan y sus alrededores, marchantas que se distinguían por su manera de vestir y que constituía la parte fundamental del folclor del tianguis de la Venta por antonomasia, así se llamaba el actual Progreso, no puedo decir que por antonomasia, así que se volvió costumbre ir al tianguis a ver qué novedades había.
Esta idea del Tianguis de palabras surge con la intención de sacar a relucir, intercambiar ideas, experiencias literarias, creaciones para ponerlas como en un mercado, es el espacio donde se pueden sacar las frases pa' dominguear, lugar de palabras coloridas como el cilantro, xoconostle, la tuna, la granada, el nopal, chinicuiles; colores que semejantes al vestuario de las marchantas ostentan de manera artística una combinación de colores que pareciera estar viendo un arcoiris. Es el espacio para ver qué novedades hay, qué se ofrece, y lo mejor es que es gratis.
¡Pásele marchante, no se quede con las ganas!

Zaim EM

No hay comentarios.:

Publicar un comentario